Chicoria Moca
Coge esto cuando quieras el ritual de una taza oscura y tostada sin la cafeína. La raíz de achicoria tostada se infusiona profunda, agridulce y con sabor a café, con una nota de mocha achocolatada que da nombre a la mezcla. Prepárala fuerte y tómala sola, o viértela sobre leche vaporizada para un latte sin cafeína, por la mañana o a altas horas de la noche. También se incorpora a la masa de pastel de chocolate y se espolvorea sobre trufas para darles un toque más tostado y profundo.
La raíz de achicoria tiene una larga historia en el café europeo, donde tostada y molida se preparaba para estirar o sustituir por completo al café, sobre todo en Bélgica y Francia. Aporta el amargor tostado y el cuerpo que los amantes del café echan de menos, sin grano de café y sin cafeína. La mezcla recompensa una infusión fuerte. Si pones muy poca cantidad en la taza, o el agua no está completamente caliente, queda aguada, así que dale una medida completa y un buen remojo largo.
Sin cafeína, tostada para una taza con sabor a café.
¿Cómo la preparo?
Usa una cucharadita por cada 240 ml de agua. Lleva agua fresca filtrada a ebullición, viértela sobre la mezcla y deja reposar de cinco a diez minutos. Si la dejas reposar más tiempo, obtendrás una taza más fuerte y con más sabor a café. Añadirla a agua que no haya hervido del todo, o usar muy poca cantidad, es la razón habitual de que una taza salga aguada.
¿Es sin cafeína?
Sí. Está hecha a base de raíz de achicoria tostada, no de granos de café, así que ofrece una taza oscura y tostada sin cafeína. Por eso es una opción fácil a última hora de la noche, cuando el café te mantendría despierto.
¿Sabe a café?
Se acerca bastante. La achicoria tostada tiene el mismo carácter profundo, amargo y tostado que buscan los amantes del café, con un toque adicional de mocha achocolatada. Es una bebida propia más que una copia exacta, así que prepárala fuerte si quieres el cuerpo más pleno y parecido al café.
¿Cómo hago un latte con ella?
Prepara una taza fuerte y concentrada, y luego viértela sobre leche vaporizada o espumada como harías con un latte de café. Un poco de cacao o una pizca de canela potencia el lado mocha, aunque con la canela mejor ser ligero para que no domine.