Artisanal Teas & Stone-Ground Spices in Portland

Satureja de verano

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Más ligera y dulce que su prima de invierno, la ajedrea de verano es la hierba verde y picante que hace que una olla de alubias, un plato de judías verdes o un plato de verduras de temporada sepa terminado. Piénsala como un pariente más suave y delicado del tomillo, con un toque picante suave y un deje de mejorana. Encaja en ensaladas de pepino y patata, mezclada con cuscús, limón y queso feta, o removida en lentejas y judías verdes frescas, la combinación a la que los cocineros europeos recurren una y otra vez.

La ajedrea de verano es una de las hierbas tradicionales de la mezcla francesa de hierbas de Provenza, valorada por su carácter limpio y brillante en la cocina ligera. Mientras que la ajedrea de invierno es intensa y resinosa, la de verano se mantiene suave y dulce, fácil de usar con generosidad. La envasamos fresca en pequeños lotes en Portland para conservar su color y su suave aroma picante.

Un solo ingrediente: ajedrea de verano seca. Sin sal, sin azúcar, sin conservantes. Naturalmente sin gluten y vegana.

¿Cuál es la diferencia entre la ajedrea de verano y la ajedrea de invierno?
La ajedrea de verano es más suave, dulce y delicada, ideal para platos ligeros y para usarla con generosidad. La ajedrea de invierno es más fuerte, intensa y resinosa, más adecuada para guisos contundentes y asados. Están relacionadas, pero no tienen un sabor idéntico.

¿A qué sabe la ajedrea de verano?
Picante y parecida al tomillo, con una nota suave de mejorana, más melosa que la mayoría de las hierbas robustas. Esa suavidad es la razón por la que combina tan bien con alubias, huevos y verduras de verano.

¿Cómo uso la ajedrea de verano?
Remuévela en ollas de alubias y lentejas, mézclala con judías verdes, ensalada de patata o cuscús, e incorpórala a platos de huevo. Añádela a mitad de la cocción para que el sabor se reparta de manera uniforme.

¿Es buena la ajedrea de verano en platos de alubias?
Sí. Es una compañera clásica de las alubias y las judías verdes, aportando un toque sabroso y picante que redondea su terrosidad. Los cocineros europeos las han combinado durante generaciones.